viernes, 7 de mayo de 2010

GRACIAS, MADRE

Mi relación con las celebraciones rimbombantes y saludos por compromiso se puede comparar al odio que siento por quienes maltratan a los animales. Sin embargo, si hay una persona a quien debo expresarle mi admiración, homenajearle su espíritu combativo y recordarle mi profundo agradecimiento es a mi madre. Siempre he sido enemigo de esa hipócrita idea de acordarnos de las personas sólo en sus cumpleaños, porque ampliaron la familia, en navidad o porque no tuviste nada que hacer. Pero con el respeto de todos, no puedo dejar de escribir estas líneas.

Sin embargo, lo más triste de todo este asunto es la indiferencia y postergación del cariño hacia ese ser que no sólo te dio la vida, sino también te ayudó y te ayuda a llevarla. Y aquí me refiero a algo muy puntual, así como la madre no tiene la obligación de amar a los hijos, tampoco los hijos la tienen, tal vez pueda caer en un reduccionismo, pero ese sentimiento es espontáneo, libre y muy propio.

Digo esto porque también es necesario entender el sentido completo de la palabra madre, pues no sólo se trata de parir, porque si no te quiere, tendrás aseguradas largas sesiones con tu psicoanalista o simplemente tu inconsciente te traicionará y ello lo vemos día a día en las noticias. O sea que es mentira eso que nos dicen o nos hacen creer: “sea como sea es tu madre”, “compréndela, tu padre la abandonó”, no pues, hay muchas mujeres que han cargado con la miseria, dormido con una sola comida y soñado con lo mejor para sus hijos.

Empecé a admirar a mi madre desde que tengo uso de razón, tal vez un poco antes, como para no defraudar a Freud. Ella siempre me enseñó el camino para ser verdadera persona. Me alejó de lo burdo y superfluo, se preocupó en hacerme pensar con razón y lógica, aunque renegaba cuando las utilizaba en nuestras discusiones. Me dictó su cátedra de cómo enfrentar la vida y no morir en el intento, me otorgó la sensatez de un pensamiento Nietzscheano “no obedecer a la necesidad, si no decidir qué es necesario”. Alegró mis preocupaciones con su optimismo, aquel que aún no consigo emularlo, ni siquiera conseguirlo.

Y pensar que casi siempre, por no decir siempre, los hijos asumimos que sólo debemos vivir nuestras preocupaciones y nuestro mundo, cuando hay alguien que siempre estará pendiente de nosotros, así nunca tengamos, o simplemente no nos demos el tiempo necesario, para decirle lo importante y dichoso que nos hace el que esté con nosotros.

Debo reconocer que la ingratitud es una de las partes fundamentales del ser humano, sin embargo mi madre me demostró todo lo contrario, siempre estuvo pendiente de mi abuela, aquella viejita bonachona a quien no pude disfrutarla como hubiese querido, pero que gracias a ella entendí desde muy niño la real convivencia entre los animales y el hombre.

Gracias madre por estar aún conmigo. Gracias por hacerme la persona que soy, por educarme con sueños, pero nunca alejado de la realidad. Gracias por heredar tu carácter, sí, aquel que no aguanta pulgas y mucho menos a los pobres diablos. Gracias por enseñarme a admirar a las mujeres. Gracias por tener las palabras exactas y hacer que todo sea preciso. Gracias por hablarme sin restricciones y saber que no debo pasar la página sin concluir algo. Gracias por esa sonrisa, por esa lágrima y ese gesto en cada estupidez que hice, hago o dejo de hacer. Gracias por ser tu hijo y gracias por estar siempre al otro lado del teléfono cuando te quiero decir: Gracias


sábado, 20 de marzo de 2010

NUEVAS COMISIONES PERIODISTICAS

Insistir con los impactos, por minúsculos e insignificantes que sean, sobre la participación de Magaly Solier en la entrega de los premios Oscar, la señorita Llosa no interesa, ella vive en el extranjero y prepara nueva película, además su vestido no fue visto como el de Solier. ¡Apunten! comisión número 1. Entrevistar a críticos de la moda, peluqueros, modelos, lo que sea, pero la gente debe volver a hablar de su vestido, el tema cinematográfico no importa.

Punto seguido, segunda comisión, aún no está esclarecido el crimen de Alicia Delgado, ahora la disputa es entre Olga Meza y Clarissa Delgado, al diablo con el caso. Levanten la nota por la operación de Olga para quitarse el lunar de la frente, eso generará mayor polémica, “pistolita Abencia afirma que es patrimonio familiar y prepara la publicación de un libro. ¿Mamanchura habló? ¿Los restos de saliva no coinciden con los análisis practicados a Abencia? ¿Qué es eso? La gente quiere ver sangre, desmayos, llantos, golpes. ¡Quiero algo fuerte!

Alguien tiene pensado la comisión tres. No importa, agarremos el ambiente electoral por otro lado, ¿El caso COMUNICORE? ¿Castañeda no habla del pago récord a favor de Relima? ¿Qué proponen los candidatos para enfrentar un desastre natural? Eso no vende, al cacho, sigan a Mero Loco que se lanza a la alcaldía de La Molina, eso nos ha dado de comer un par de semanas. ¿Florcita Polo postulará al Congreso por el FREPAP? ¡Carajo! Qué esperas, eso es titular.

Para darle un tono romántico al asunto, comisión cuatro, ¡Atentos! seguir hasta en el baño a Brad Pizza y su nueva conquista, una rubia cumbiambera ¿Paula Marijuán, Daisy Ontaneda?, bueno pregúntenles si lo siguen amando, respetando, extrañando, lo que quieran, háganle acordar que es el padre de sus hijos, sean pateros con Mauricio, por ahí que sacamos vales gratis para Rústica.

Siguiendo con lo cursi, nota 5, llamen a Melcochita y a Montserrat, ya se reconciliaron, pero sigan nombrándole a Kinder y pregunten cuál de las dos es la otra, todo esto cuando estén juntos, ya sabemos que todo es publicidad y marketing, la norteña no hará escándalo y dirá que lo ama y respeta, al diablo con eso de la ausencia de la figura paterna. De igual manera, busquen a Anelhi, la ex porrista y al cubanito Dyron, nuevamente juntos y ahora con la Arequipeña que pecó el ex Villacorta, reúnan a los tres como hizo San Martín con perro, gato y pericote, la gente goza viendo la dignidad por los suelos.

A ver, ¿cuántas van?, bueno es un cuadro de noticias muy ambicioso, sin embargo la gente también se cansa del morbo, la 6 será una nota humana a Meche Solaeche, la ex utilísima, padece de cáncer de seno, pero ha dicho que es una bendición porque ha cambiando su estilo de vida, ¡muévanse! Necesito primeros planos de su rostro, declaraciones de su familia, estadísticas del INEN, lamentos de sus amistades, gente que trabajo con ella, recuerden que en esta etapa de la vida somos buenos para todos.

¿Magaly y Gisela se encontraron en una tienda de lencería? ¿No se saludaron? ¿La rubia paso de frente y la Medina ni la miró?, pero eso ya pasó, igual, nota 7, llamen a quien atendió a cualquiera de las dos, hablen con sus choferes, seguridad, especulen, no sé, para eso les pago con canjes, el mínimo ya llega.

Pero cómo nos vamos a olvidar de Christian y Marisol, el “Zorro” enfrenta juicio por difamación al llamar “Conchán” a su ex mujer, interroguen a Aguirre, pregunten si sus hijos comen más carne, si han repetido el año por no estar en el mismo colegio, si tienen menos ropa, si tiene seguro de salud, si debe cocinar por no tener para pagar a una doméstica, en fin, sean unas ladillas de la pluma.

Tal vez esto sea todo, un momento, falta el lado rosa de la información. Elaboren un informe acerca del senador republicano Roy Ashburn, quien destacó en la cámara alta del estado de California como un fuerte opositor de los derechos de los gays, pero ahora ya admitió su homosexualidad. Inciten al MOHL a salir a protestar, insistan con los peluqueros a ver si uno quiere lanzarse a la presidencia, revivan a la Timoyco y a Marusix, quizá quieran un debate con Cipriani y su horda de conservadores.

PD. Por favor, nada de tocar lo descubierto en La Macarena - Colombia, la mayor fosa de la historia contemporánea, la cual contiene más de 2,000 cuerpos de personas y en donde el Ejército, desde el 2005, viene enterrando restos de gente sin nombre y, a pesar de las diversas denuncias de la población por la contaminación de cadáveres y desapariciones, la Fiscalía se ha hecho de la vista gorda desde el año pasado. Sin embargo, la perseverancia de los familiares de desaparecidos y la visita de una delegación de sindicalistas y parlamentarios británicos que investigaba la situación de derechos humanos en Colombia, en diciembre 2009, lograron destapar este horrendo crimen perpetrado por los agentes militares. Pero igual, el tema es delicado, no vaya ser que García o Giampietri se molesten al recordar a sus desaparecidos o Uribe les ponga mala cara o tal vez el fujimorismo nos retire la publicidad porque el IDL vuelve a la carga con eso de la CVR. Bueno, a trabajar. Atentamente, el Jefe de Informaciones.

martes, 9 de marzo de 2010

CARTA A ARIANA

Me es muy difícil iniciar estas líneas, hija mía. No deseo aburrirte con mis impresiones y razonamientos acerca de esta vida. Sin embargo, estoy seguro que algún día las leerás. Para ese entonces habrás dejado tu pequeño mundo, aquél de amigos imaginarios, llantos para el abrazo, pañales y canciones de cuna e ingresarás al mundo real, hipócrita, violento y, en ciertas ocasiones, absurdo.

No quiero asustarte con todo esto, pero debes estar preparada para ver la demencial diferencia existente entre el varón y la mujer, impuesta por la patanería y fechoría de algunos pseudo pensadores, muy latente en las calles en donde te toparás con rufianes que ven en la mujer una mercancía y no contentos con rebuznar ignorancia en sus piropos, intentarán cogerla, raptarla y a multiplicarse como Dios manda.

Sí pues, la diferencia no sólo se limita a situaciones meramente fisiológicas, también alcanza a los derechos, oportunidades, sueños y capacidades como persona. Sólo recuerda que siempre hallarás pobres diablos gozando con la humillación y menosprecio a una dama.

Pero ello no debe intimidarte hija mía. Tu intelecto, honestidad y sabia elección domarán a esas hienas. No lo dudes, también tengo temor a que enfrentes estas cosas y lo entenderás más cuando veas a miles de niñas explotadas y violadas; a centenares de mujeres con un hijo en brazos mendigando un pan o una moneda y para no dejar inconclusas las estadísticas, la muerte diaria de mujeres que han sido quemadas vivas o golpeadas brutalmente por sus propios esposos. Todo ello producto de la indiferencia, bajeza y machismo.

Sin embargo, también debes detenerte en otras situaciones, y si te suena a alivio o consuelo, no todo es malo, y ello porque existen mujeres como tú que no ponen la otra mejilla a la injusticia y al conformismo. Son personas luchadoras, pujantes y con toda la capacidad de sacar su hogar adelante.

Sabes, mi abuela materna solía decir “no es necesario un hombre para salir adelante como familia”; pues sí, sobre todo si ese individuo te cosifica y piensa que serás un cero a la izquierda si él no está contigo, por ello querida hija debes entender que tu trato hacia los demás debe ser igual, independientemente del sexo o la condición social.

Y aquí, este punto es muy importante hija mía. Debo confesar que son muchos mis defectos, pero tal vez el más recurrente y agudo es mi escepticismo, y para seguir con la frase de tu bisabuela, dudo del matrimonio y de todas esas formalidades hipócritas con alfombra roja incluida.

Con esto te quiero decir dos cosas: no te cases por sentirte obligada o por la presión de un muchachito neurótico. Exacto, aquel que manipula diciendo “por qué no te quieres casar conmigo o es que acaso no me quieres" y el más filosófico te dirá “con esto sellamos nuestro amor a la eternidad”, no pues el realismo mágico sólo le pertenece a García Márquez.

El amor y el respeto no nacen o se dan por un “sí” ante Dios y una firma en los registros públicos. Mi padre me enseñó a proteger y respetar a las mujeres y mi madre a admirarlas. Así que prefiero un hombre que te respete, ame y proteja a alguien con razonamientos de Paolo Coelho y actitudes de un SS.

Disculpa si soné algo agnóstico, incrédulo y desconfiado, sin embargo conforme vayas creciendo te darás cuenta de las flaquezas y pellejerías de este mundo. Qué pensarías si te contara de un Congresista que mató a un inofensivo perro como nuestro Ozzy, ¿te respondo? Un pobre humano, qué dirías de una sociedad que añora a un genocida y vuelve a elegir a un presidente que casi nos desaparece como país, obvio verdad, una sociedad suicida, cómo te sentirías cuando veas a seres coqueteando con la felicidad al ver a un toro agonizando en Acho y lo califican como cultura. No te preocupes hija, para eso trabajamos tu madre y yo, para hacer de ti, no un ser perfecto, eso ya sería de locos, pero sí una persona con criterio, sensibilidad y honestidad.

Hoy se celebra el día internacional de la mujer, pero apelando a mi espíritu de aguafiestas, te diré que se trata de un simbolismo, para mí la mujer debe ser homenajeada todos los días, sin embargo quise que supieras, a pesar de tus cortos dos años, la importante tarea de la mujer en este mundo, además de los problemas y diferencias que enfrenta.

No es necesaria una fecha para recordar esto, pues como diría Borges “No hay cosa como la muerte, para mejorar la gente”, así sucede con los onomásticos, aniversarios y demás celebraciones, en ese momento el mundo se pone a los pies de la persona aunque al día siguiente continúe siendo reducida a la indiferencia.

Por ello, querida hija, sólo depende de ti el que sepas enfrentar este mundo. Confía mucho en ti, espera más de lo que puedas hacer y dar, no reduzcas tu esencia a seres cuyo cerebro está amoblado de la nada, pues perderás un tiempo valioso de tu vida. Lee mucho y diviértete como la cordura sí manda, al menos ya tienes como herencia mi biblioteca, inconclusa aún, pero que tú te encargarás de completar; además de mi vasta colección musical y mi seleccionada videoteca, con las cuales tus criterios y ambiciones intelectuales se ampliarán.

Por ahora sigue descubriendo nuevas cosas, aprendiendo a caminar con mayor estabilidad, tomando tu leche con miel de abeja, usando menos pañales, tolerando más los cítricos, venciendo el temor a ruidos impertinentes, continúa soñando y recuperándote de tu resfriado. Feliz día de la mujer hija mía

sábado, 6 de marzo de 2010

EL OSCAR


No sé si alguna vez lo he mencionado, pero soy un cinéfilo que ha pasado largas noches y madrugadas de su vida viendo películas de todos los géneros, estilos, directores y, por supuesto, de todas las calidades cinematográficas. Sin embargo, nunca me ha interesado la ceremonia de los premios Oscar. No he encontrado motivación para enriquecer mi vinculación con el séptimo arte, no me cautiva la idea de pasar más de dos horas sentado frente a un televisor observando superficialidad, banalidad y egocentrismo desenfrenado

Y es que nadie, con una pizca de criterio, negará todo lo rimbombante que se esconde detrás de este evento. Las damas y caballeros más vale que luzcan sus mejores vestidos y atuendos, de lo contrario serán burla de un pasquín mediático y el raje de un señorito de la moda y, claro, llegará la infelicidad a sus irreales vidas, y quienes suban al podio de la gloria y fama no deben olvidar las nuevas disposiciones de los cretinos de Hollywood: no extenderse por más de 40 segundos para agradecer lo que era previsible y no llorar para quedar bien con la injusticia

Así es Hollywood, frío, hosco, hipócrita y nimio. Un mundo que posterga la fiesta de la imagen estática, anula cualquier educación visual, simplemente por el sentido comercial, glamoroso y extravagante que regala como beneficio diferencial. Amo al cine, sin embargo lo que para estos señores es digno de aplausos y pleitesías, para mí es burdo y vacío.

Pero el Oscar no es vacío por mostrar las flaquezas de una sociedad oligofrénica, la neurosis de personajes cuya realidad supera la ficción o la torpeza de un mundo trucho, construido por el poder del dinero e intereses. Es vacío porque cinematográficamente no aporta nada.

Durante su historia pocas películas premiadas han tenido algo de interesante, particularmente la gran mayoría me han parecido malas, vagas y pésimas. No entiendo por qué nunca Fellini, Eisentein, Bergman, Hitchcock o Wells fueron reconocidos por la mafia de mercantilistas llamada Academia

Obviamente estos premios son otorgados a las producciones más comerciales, masificadas y, en algunos casos, sin ningún control de calidad. Claro, para eso las salas de cine deben estar preñadas de consumidores chatarras, sí, esos que comen sin control la canchita, se inflan de Coca Cola y dejan un muladar el auditorio.

Pregunta ¿Qué pasaría si en los cines proyectaran “Citizen Kane”; “La Naranja Mecánica”; “8 ½”; “Octubre”; “El Hombre elefante” o “La Soga”. Imagino dos cosas, la masa aparecería con un luminoso signo de interrogación en sus rostros o la prensa catalogaría de irracional la iniciativa, colgándose del maldito cliché “hay que darle a la gente lo que quiere”. Por supuesto, hay quienes son felices con Avatar, Chicago o El Señor de los anillos”.

No tengo nada contra aquellos consumidores de este tipo de películas, es más no me interesa que lo sigan haciendo, pero sí me interesa la ausencia de democracia en las salas de cine. Existe una minoría acallada consumidora de cine independiente, clásico y dogmático que es postergada, aislada e ignorada por los admiradores del fiasco.

No lo niego, en ocasiones he consumido cine comercial, sin embargo lo hago por una simple razón de orden crítico; es decir si voy a escribir sobre Dios, no sólo citaré a Nietzsche, Schopenhauer, Diderot o Spinoza, sino también a San Agustín, Santa Teresa de Jesús y la Biblia. Pero entregarle 11 de esos premios a “Titanic” sabiendo que ese film naufragó en su mediocridad cinematográfica, es como premiar a Chemo del Solar por ser sinónimo de éxito.

Es normal toda la expectativa generada por la participación de una producción peruana en esta ceremonia, teniendo en cuenta que el Perú como decía Julio Ramón Ribeyro “es un país con héroes trágicos” además de ser una sociedad con una felicidad reprimida por todos los fracasos políticos, sociales y deportivos vividos. Sin embargo, si “La Teta Asustada” logra ganar un Oscar, bien por ella, obtendrá el beneficio comercial y mercantil que le faltaba

A mi criterio es un film con muchas intenciones y propuestas, pero también con algunos descuidos en lo referido a atmósferas, situaciones y lenguajes, que para quienes somos consumidores de un cine exigente no puede obviarse o dejarse de lado.

Por todo esto, mañana no veré el Oscar, una vez más, prefiero cansar mis ojos con Carl Theodor Deyer, Kurosawa o Chaplin, lo demás siempre me parecerá un tumulto de arrogantes, infectado por la fechoría empresarial y totalmente distante de la posteridad.

sábado, 27 de febrero de 2010

A MI AMIGO MIGUEL

Miguel López se fue de manera discreta, como solía ser él. Pero se fue en el momento donde los recuerdos se extienden y sólo queda aferrarnos a ellos, en el instante donde la serenidad se agrava y no hay respuesta a nada, y la vida, nuestra efímera vida se extingue como aquella tarde triste en que se escondió.

Y es que la muerte de las personas nos hace asistir a pensamientos discretos sobre la fugacidad de nuestra existencia, a discursos invalorables que no llegaron en su tiempo, y a una orfandad de aliento que se ahoga en el duelo y la melancolía.

Conocí a Miguel en el año 2001, cuando estudiaba en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura (UDEP). Aquella noche, era el primer ensayo de quienes conformarían la Peña Criolla de esta casa de estudios. Lo encontré sentado, bendiciendo con su mirada el innato romance que nacía del encuentro entre sus dedos y las cuerdas de su guitarra. Era una caricia rítmica concebida por antonomasia. No necesitaba de amplias metáforas y retóricas musicales para saber lo que nos ofrecería más adelante.

En ese primer encuentro coincidimos en el gusto por escuchar a los baluartes de nuestra música criolla. Y como una suerte de complicidad, él. Willy, Jimmy y yo, evocamos cada uno de los acordes de aquellos valses jaraneros, marineras con sabor a norte y algún bolero panchero que en comparsa con nuestro júbilo nos hizo amar más la música.

Fue el maestro Raúl Lozada quien dirigió este proyecto. Un músico de salón, de estilo docto y talante juvenil. Gracias a él formamos la agrupación “Son Criollos” con jóvenes promesas del nuevo criollismo piurano. Aprendimos las primeras armonías, hilvanadas entre destiempos y silencios; supimos darle cadencia a estacionarias melodías, desterramos sin egoísmo y soberbia el viejo golpe de bohemia, pero sobre todo creamos un itinerario perfecto de sueños que Miguel se atrevió a cruzar.

Y así fue, después de casi un año de tocar juntos, el grupo se disolvió, cada uno decidió tomar su propio camino y Miguel continuó haciendo lo que mejor sabía hacer. Dejó de lado el tundete llorón, el bordoneo clásico y el acompañamiento de callecita de antaño. Logrando escribir cadenciosos versos en cada acorde, recitar compases de nostalgia en cada golpe y derramar estilo y finura cuando recorría el diapasón.

Lo admiré por ello, por dejar en cada tema su impronta musical, por romper con los cánones en una sociedad que rehuye al cambio, por haber hecho de la música la mejor representación de su espíritu, pero más aún por haberme dado su amistad y estar presto siempre ha enseñarnos

Miguel López se fue discretamente, quizás no en la forma como hubiésemos querido, porque la pena es doble. Se fue en el momento donde la resignación y las palabras carecen de sentido, donde el tiempo y el espacio se van de puntillas, donde las explicaciones voltean la cara a la pared y el llanto se dilata. En ese momento donde naufragamos en un mar de dudas y lo único completo es la tristeza.

Miguel, tú te escondiste una tarde de marzo, al alborear; pero en vez de ocultarte riendo estabas triste. Y tu gemelo corazón de esas tardes se ha aburrido de no encontrarte. Y ya cae sombra en el alma. Oye amigo, no tardes en salir.

PD: El escrito está inspirado en el poema de César Vallejo “A mi hermano Miguel” dedicado a su hermano quien falleció y le causó profundo dolor al poeta.

EL MATRIMONIO


Hace unos días, mi esposa y yo, conversábamos acerca de este sacramento, festividad, acuerdo, pacto o como quieran llamarlo. El tema surgió a raíz del divorcio de un amigo suyo. Este señor celebraba, ahora sí, su retorno a la fila de los solteros, a pesar de haber tenido una celebración matrimonial rimbombante, al punto de incluir el desfalco financiero de su vida. Sin embargo, la mayor parte de los años de casado transcurrieron entre peleas, botaditas del departamento, maletas hechas entre gallos y medianoche y, por supuesto, con la pregunta de rigor: ¿Por qué demonios me casé?

Entiendo las diferencias surgidas en toda pareja, los problemas de adaptación ante el inicio de una nueva etapa, alejados de papá y mamá y, tal vez, la tolerancia a aquellas situaciones que alguna vez juraron nunca aceptar ni siquiera como broma.

Pero esta historia de telenovela me hizo pensar muchas cosas, como dar crédito, por ejemplo, al dicho popular “el amor es ciego, pero el matrimonio te abre los ojos o, en un sentido más filosófico y atendiendo a San Agustín “casarse está bien, no casarse está mucho mejor”. Por ello, mi respuesta encerró algunos razonamientos 1) LO ABSURDO: el apresuramiento y sentirse obligado son factores determinantes para el fracaso. No entiendo por qué la decisión de casarse sólo por considerar a la otra persona linda y diferente o, peor aún, cuando la mujer queda embarazada, los padres de inmediato los llevan al altar, pero no saben si él la ama o ella quiere abortar. Quizás sean casos extremos, pero nadie negará su actualidad, veracidad y frecuencia

Sin embargo, estos procedimientos me hacen recordar a Nietzsche cuando decía “nos enamoramos del deseo, pero no del objeto deseado”. Por supuesto, y no seamos hipócritas, las personas son motivadas por estridentes deseos y piensan que uno es el dueño y el otro la propiedad, es decir llegan a cosificar a su semejante y humillarlo. Y es más lastimoso decir que no son necesarios un juez o un curita para la llegada de la infidelidad, egoísmo y el juego de los intereses.

Pero diariamente somos testigos de como mucha gente desciende a un nivel cacaseno cuando reclaman los bienes tras firmar el divorcio: ¡Yo quiero la casa! – vocifera uno ¡No es tuya, la compré yo! – responde el otro; ¡encárgate de los niños! – rebuzna el más neurótico, ¡es tu obligación, soy una persona muy ocupada! – argumenta el pobre diablo. Y, claro, los hijos asisten a la función del apresuramiento y la falta de compromiso.

Mi siguiente razonamiento lo centre en 2) EL MACHISMO. Esta sociedad alienta la congestión neuronal, es fatídico escuchar, aunque duela, a muchas damas decir: “no me separo por mis hijos, ya tengo 20 años de casada con mi marido”, me disculparán, pero es lo más estúpido y masoquista que pueda razonar un ser humano. Sin embargo, no me sorprende, hace un tiempo un amigo me comentó lo dicho por una vecina al ser consultada por sus compañeras: Cucha, ¿cómo has hecho para llegar a los 30 años de casada? a lo cual, Cucha muy suelta de huesos y orgullosa respondió - ¡Ay hija, haciéndome la cojuda, pues!, al parecer las mujeres son más machistas que el varón.

Obviamente, con estas conductas, mi relación con el matrimonio es similar como la que tengo con Dios, es decir, con interminables discrepancias, como esta 3) CAMBIO DE ACTITUD. Asumo que el cambio, simbólico, de vida lleve a pensar que la unión o formalización de un vínculo o relación los hará más responsables, maduros o correctos. Acertaron, mentira. Cuando íbamos a ser padres, mi esposa y yo, no pensamos en el matrimonio, bueno, tal vez lo veíamos más postergado que el éxito de la selección peruana de fútbol.

Lo importante, en ese momento, era ahorrar para el parto y esforzarnos más para enfrentar ese presente nada fácil, o creían que el estado civil o la iglesia nos iban a regalar una casa de chocolates como Hansel y Gretel, o que pagarían una cesárea con UCI incluida, no pues, las responsabilidades eran y continúan siendo las mismas, firmando o no un papel. El afecto, cariño y amor no cambian, pues desde un principio tuvimos las cosas claras. O es que sólo los casados pueden soñar y construir una vida próspera.

Luego de exponer estos argumentos, ella me contestó – “Pues sí, tienes razón. Lo interesante es estar siempre unidos y tener las ganas de salir adelante”, sin embargo atisbé que su expresión llevaba un mensaje subliminal, modesto, encubierto y hasta cierto punto psicológico, me quería decir también ¡No hables tantas estupideces y casémonos!

Es normal la preocupación y emoción de los padres por ver a sus hijos casados, sobre todo si es la hija. Sin embargo, para mi hija prefiero un hombre sincero, comprometido, sencillo y alejado de la estupidez, sí, aquella que hace pensar que uno le hace un favor al otro.

Vengo de un hogar bien conformado, de padres con 40 años de casados, en donde el sentido del amor y respeto crece día a día, aclaro esto por si algún psicoanalista quiere centrar el análisis de mis ideas en un supuesto caso de hogar violento, aunque no dudo, analizará el lenguaje. Lo cierto es que mis padres me enseñaron desde muy niño cosas tan simples, que a algunos les cuesta aprender, como son el respeto, el amor, la calidez humana y la honestidad.

Por estas enseñanzas no necesito firmar un papel o recibir la bendición de un “representante de Dios” para respetar y amar a otra persona. Sin embargo, no me gustaría caer en el egoísmo de pareja, pues aunque no crea ni en la democracia ni en la objetividad, debo también ser compresivo.

No tengo nada en contra de quienes han optado por el matrimonio, tengo muchos amigos a un paso del altar, otros ya casados, de ellos espero sus respuestas y argumentos, deseo saber cómo ha cambiado su vida, su rutina, cómo ven el presente y futuro, qué sienten al decir “te presento a mi esposa o esposo” a pesar de que ella y yo también nos presentamos así ante esta prejuiciosa sociedad, en donde nuestra hija crecerá y tal vez se pregunte lo mismo.

FREUD Y EL PERIODISMO


En ocasiones me pregunto qué hubiera sucedido si el padre del Psicoanálisis, Sigmund Freud, hubiese incursionado en el periodismo. Idea tal vez descabellada, incongruente y hasta cierto punto inviable, lo digo por el tema de las preguntas, se imaginan a Freud entrevistando a Antauro Humala, Giuliana Llamoja o a Miró Ruíz. Sin embargo, hoy diversos psicólogos, psicoanalistas y psicoterapeutas hacen del periodismo su oficio. Y, aunque suene más extraño, la mayoría lo desarrolla con mayor talento que quienes supuestamente estudiaron la profesión.

El último lunes 16 de febrero, el noticiero matutino de canal 4 realizó un enlace con su reportero desde la Fiscalía. El objetivo era informar acerca del traslado de los asesinos de la abogada, Elizabeth Vásquez; es decir su hija, Elizabeth Espino, el enamorado de esta y otro sujeto más. Hasta ese momento, todo bien, sin embargo me llamó la atención cuando el periodista les contaba a los conductores, ubicados en el estudio del canal, lo sorprendido que se sentía, pues días atrás entrevistó a Fernando Gonzáles, uno de los autores del crimen, y con total frialdad había negado todo e incluso su coartada fue secundada por sus dotes histriónicos.

Obviamente el hombre de prensa se creyó todo ese cuento de la inocencia, calumnia y difamación, olvidando, claro está, lo que César Hildebrandt llama la duda agresiva, el culto inteligente a la sospecha, pues para él quien se traga el anzuelo de un comunicado nunca va a ser periodista. Y es que el periodismo no alcanza sólo con saber al revés y al derecho los conceptos de reportaje, crónica, perfil, entrevista o noticia, es también interpretar el interés público como curiosidad y como revelación, y, para Hildebrandt, esto sí requiere talento.

Sin embargo, encontrarlo es muy difícil, sobre todo cuando en el mismo noticiero una periodista culminara, hace unos meses, un informe sobre las últimas pistas en el asesinato de Miriam Fefer diciendo: “la última persona que vio con vida a la empresaria fue su asesino” un razonamiento del tamaño de su neurona y con un centímetro de profundidad.

El periodismo de hoy se ha prostituido, lo único importante es vender a cualquier precio, así sea lobotomizar a sus reporteros, haciéndoles correr como manada detrás de un funcionario estafador, a pesar de saber ya su respuesta, pues está protegido por el gobierno. Organizar entrevistas benévolas donde el acusado se verá inocente por el autismo de las preguntas y el pobrediablismo de sus periodistas, y, por si fuera poco, adueñarse del canal estatal para convertirlo en el más grande circo político.

Para quienes somos periodistas y hemos leído más allá de las separatas universitarias y referentes de la buena pluma periodística, sabemos de la postergación del razonamiento por la notoriedad, la satisfacción del ego por la voluntad de ayudar, y, por supuesto, la ausencia total del criterio y la lógica.

Por ello, creo necesaria la incursión, parcial o total, de cierta cátedra psicológica en la formación de periodistas, pues cada día se mimetizan más con lo mediático, estrambótico y demencial. Se deben proponer alternativas a los problemas. En lugar de entrevistar a todos los psicólogos cuando ocurre una ola de parricidios, homicidios o violaciones, hacer llegar al gobierno una ley para la asistencia psicológica en todos los colegios, pues como alguna vez me dijera una psicoterapeuta en la sierra de Piura, el Perú es un país enfermo.

Conclusión lógica y vista día a día, más aún en los noticieros nocturnos, cuando los periodistas preguntan al hijo que ve a su madre atropellada y ensangrentada ¿cómo se siente?, a los padres de dos niños carbonizados, si les duele la pérdida de sus hijos o al sujeto violador de menores, si se arrepiente de su delito. Situaciones que me hacen entender lo dicho por Schopenhauer “ningún conocimiento es ilimitado, lo único que no tiene límites es la estupidez”.

Es momento de dar lugar a una verdadera formación periodística, lo preocupante es la falta de escuelas vivas, los periodistas referentes no necesariamente se encuentran en los medios, han sido exiliados por el poder político e intereses económicos. Sin embargo, no todo está perdido si no existieran periodistas de la talla de César Lévano, César Hildebrandt, Augusto Álvarez Rodrich o Patricia del Río hace rato el Perú hubiera jalado la cadena.